Cotilleo
Reflexionar alrededor de la idea de
lugar de encuentro resulta complejo en la medida de que cada lugar se comporta
de manera diferente como plano de interacción, por ello es bueno preguntarse
sobre que podemos definir como interacción y si existe realmente un lugar
apropiado para interactuar.
Las ciudades plantearon dinámicas diferentes
que cortaron los lazos de personas que hasta hace un tiempo compartían territorios
muy cercanos creciendo, viviendo y muriendo dentro de un rango muy corto y
comunicado, esto indica que para la generación pasada, su comunidad
representaba lo que conocían, como familiares y vecinos, sistemas de adaptación
de costumbres que eran fáciles de comprender.
Ahora debido a la gran posibilidad de
movilidad de información, tanto física como virtual, las personas podemos
habitar territorios lejanos con los que desarrollamos relaciones diferentes,
que no se definen por culturas comunes y conocimiento compartido, sino en
sentidos más prácticos, geográficos o económicos. Dificultando los vínculos y
las interacciones.
Bajo esta mirada es bueno pensar
sobre quienes crean los lugares apropiados para la interacción dentro de
nuestro contexto cercano y que razones los mueven a ello, porque esto puede
arrojar más preguntas sobre la forma en que construyen el discurso de ciudad
actual y contribuir a un cuestionamiento mayor sobre cómo se pueden crear
lugares apropiados para la interacción.


